
fotografía:http://nuestroarteamigos.ning.com/photo/santuario-del-libro?context=user
autor: Luis Orchevecs Ferenczi
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La primavera le dio de lleno en el cuerpo.
- Fantástico - pensó Lucía caminando las calles de Madrid por vez primera. Veintidos horas atrás había dejado el aeropuerto de Montevideo en medio de un remolino de hojas secas, en el otoño austral.
Llevaba pasos seguros, lo que hacía más fantástica su percepción. En la Gran Via preguntó a un caminante, solo para confirmar el rumbo. La Gran Via estaba engalanada por los festejos del Centenario.
- He venido en buen momento, se dijo.
A poco de andar, a la vuelta de la esquina, la calle Hortaleza apareció tal como la imaginaba. En el número 5 entró.
También el olor de los libros era como lo imaginaba. Había esperado por años estar allí y hurgar los anaqueles buscando aquel libro oriental que Ossip y Horacio comentaban en Rayuela. Un libro mencionado en otro libro leído en su adolescencia, "El Bardo".
El nombre del libro no alteró la expresión afable del vendedor, al contrario. Sonrió satisfecho al decirle:
- Por supuesto señorita, lo hemos recibido esta mañana mismo y tal como le hemos prometido, lo enviamos a la dirección que usted indicó.
Fueron inútiles los intentos de Lucía por hacerle saber que ella jamás había estado allí, al menos físicamente. Sólo imaginó cientos de veces ese diálogo, desde el otro lado del mar.
Ahora sus pasos hacían el camino inverso, hacia la casa de pensión donde se alojaba desde la noche anterior.
-Han traido ésto para tí, coge el paquete, allí sobre la mesa... por cierto, he debido pagar ..
Lucía no oyó más ..
Un libro pequeño, con letras marrones en la tapa era el contenido del paquete, junto a una factura de tamaño inusitado que rezaba sobre una cifra inentendible en pesetas, la fecha de emisión:
Madrid, mayo 20 de 1965.
Cecilia
(*)
“El Bardo Thodol” nombre original del libro se atribuye según la tradición budista tibetana a Padma Sambhava, y consiste básicamente en instrucciones para transitar la vida, ésta y las que vendrán.
Como sabemos, los budistas ( una de las grandes religiones de la humanidad ) creen profundamente en la reencarnación.
Gracias Luis, por la fotografía .. y la inspiración !