lunes, 27 de septiembre de 2010

Boceto .. (Guaroj para un autorretrato)



















Boceto de un autorretrato
Trabajo digital
Cecilia en
http://nuestroarteamigos.ning.com/photo/


GUAROJ PARA UN AUTORRETRATO

Qué veo cuando me miro
En fotos que ya no vuelven?
Sin dudas que no hay vestigios
En este esbozo carente,
El tiempo sabe vengarse
No por los años que mueren
Si por tu instante perdido..
¡Ah si volvieras a verme!
Qué veo cuando me miro
En este esbozo carente?

Cecilia




No se lo que es lo que miras
Qué pretérito retrato
Quisieras ver si te buscas
En un cristal azogado
Pero estas viendo a un ser vivo
Sobreviviendo al pasado
A una mujer en la cima
De la gracia de sus años.
No se lo que es lo que miras
En un cristal azogado

Nelson Guerra


En los pliegues del azogue
No busco trazos perfectos
Como Julio en su bolero
Busco el recíproco espejo
Pues sigue intacta mi sombra,
La casa del no regreso..
Sin la lente de tus ojos
El retrato está incompleto
En los pliegues del azogue
Busco el recíproco espejo

Cecilia



Nos explica el poeta uruguayo Nelson Guerra acerca del “guaroj”:

"Guaroj es una palabra sobreviviente del lenguaje perdido de los charrúas, significa "diez": yo planteé esa forma que consiste en estrofas de 10 versos octosílabos con rima asonantada en los pares, y reiteración forzada del 1er. y 4to. verso, como noveno y décimo. No es la gran reforma, ni nada que se le parezca, lo creé pensando que podría servir de acicate para que otros elaboraran formas novedosas y destacables. No soy un poeta formalista, lo mío discurre por igual en todos los caminos de la poesía. El resultado fue notable. Cantidad de poetas de varios países americanos, y también de España, respondieron con sus guaroj. Ahora estamos experimentando con otras métricas. Tenemos el guaroj, el guaroj de itálico modo (endecasílabo), tridecasílabo, heptadecasílabo, y la experimentación no se detiene.


*Nelson Guerra nació en Montevideo, en 1943. Poeta y narrador. En 1974 edita la revista de arte y literatura Imágenes. Interviene en la muestra de poesía ilustrada organizada por el Ateneo de Montevideo. Es docente de los talleres literarios del departamento de Maldonado. Publicó, entre otros, los siguientes libros: El esquema, cuentos, 1974; Los ojos del viento sur, cuentos, 1983; Más o menos a las siete, 2002, cuentos. Verso libre, poesía. Recibió diversos premios.

viernes, 17 de septiembre de 2010

el espejo y la máscara

La fotografía es espejo y máscara a la vez. El reflejo -falacia esencial del hecho fotográfico- supone la veracidad de la imagen, determina su valoración ética y cognoscitiva, por lo tanto su funcionalidad propagandística, y la ubica en una posición redundante respecto a la realidad.
Lo que se denomina "realidad", por otra parte, no es más que un fragmento, físicamente enmarcado en los límites de una imagen-tipo, un esquema
de representación, repetitivo y simple, que sustituye lo real y lo hace más digerible.

Como agudamente ha observado Vilém Flusser, el acto de fotografiar parte de considerar que lo "real" es la información y no el significado de ésta . La imagen fotográfica duplica un fragmento de realidad. Ese acto de duplicación tiene una justificación físico-química, de carácter exclusivamente tecnológico, pero además tiene implicaciones metafísicas y sociológicas. El doble fotográfico es un objeto pretérito que proclama su ausencia. Tiene una existencia en el tiempo, la cual transcurre en sentido inverso a la existencia humana. El verdadero territorio de ese
presente-ausente es la memoria. Por eso Edgar Morin ha dicho que la fotografía puede ser exactamente llamada recuerdo.

La función reflexiva de la fotografía se manifiesta en ese campo de lo tecnológico, que he mencionado. Con esto quiero decir que cualquier otra explicación de la fotografía como reflejo de la realidad (por muy materialista que pretenda ser) está basada en las implicaciones metafísicas de lo fotográfico, aun
cuando utilice argumentos de raíz sociológica. Esta metafísica se percibe en la manera en que la imagen absorbe la proyección de los afectos que el hombre pone en el mundo que le rodea y que convierte ese mundo en parte de su propia subjetividad; una parte que pretende recuperar, al menos simbólicamente (o sea, reobjetivándola en un signo ) cuando ha " pasado " , es decir , cuando ha dejado de ser o de estar .


fotografía: Cecilia
http://nuestroarteamigos.ning.com/photo/4207721:Photo:53902



La lenta máquina del desamor,
los engranajes del reflujo,
los cuerpos que abandonan las almohadas,
las sábanas, los besos,
y de pie ante el espejo interrogándose
cada uno a sí mismo,
ya no mirándose entre ellos,
ya no desnudos para el otro,
ya no te amo,
mi amor.

Julio Cortazar

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Guaroj de lejanos puertos


(para Cecilia)



Hace días que no llovía
Con un rumor de letargo,
Escucho caer el agua
Con parsimonia de tango,
Hay ecos de melodías
Como de puertos lejanos,
De Madero, de Newberry
Sudestadas en Belgrano.
Hace días que no llovía
Con parsimonia de tango.

Dayo.

Darío Chavez Ortiz
México
en emagister.com
Es posible un género poético no importado? El "Guaroj"

El día 12 de Enero de 2010 es presentado por el escritor Nelson Guerra( Uruguay) este estilo de poesía inédito, en el Grupo de Género Poético de las paginas on line de Emagister, en este grupo de difusión y aprendizaje de la poesía, su autor definía así el estilo, que a decir de él viene trabajando por años.

“GUAROJ: Estrofa de 10 versos octosílabos, con rima asonantada en los pares, que tienen una repetición obligada de los versos 1º y 4º, como 9º y 10º.

Si bien no se trata obligatoriamente de una composición monoestrófica, es imprescindible que cada estrofa sea autónoma, es decir, que aislada de contexto, tenga autonomía y pueda configurar por sí sola un poema terminado.

Esto último proviene del verso persa denominado Rubay, del cual fuese el máximo exponente Omar Khayyam

La reiteración de los versos 1º y 4º en los 9º y 10º, debe provocar un efecto sorprendente en el lector. Funcionar como máxima o refrán.


El nombre

La palabra Guaroj, es un vocablo sobreviviviente del lenguaje perdido de los charrúas( aborígenes que ocupaban parte del territorio de lo que hoy es la República Oriental del Uruguay, antes de la colonización), que da nombre al número 10.”

El estilo goza de una gran sonoridad y a decir de su autor es perfectamente adaptable a distintos ritmos musicales de Latinoamérica, tales como “la milonga, la chamarrita, entre otras”.

Ver enlaces:
http://tardesdemateycuentos.blogspot.com/2010/06/el-guaroj.html

http://tardesdematesycuentos-mariobenedetti.blogspot.com/2010/06/guaroj-poliestrofico.html