martes, 27 de octubre de 2009


Papel mojado

Con ríos
con sangre
con lluvia
o rocío
con semen
con vino
con nieve
con llanto
los poemas
suelen
ser
papel mojado

Mario Benedetti

jueves, 15 de octubre de 2009

Alejandra


La enamorada

ante la lúgubre manía de vivir
esta recóndita humorada de vivir
te arrastra Alejandra no lo niegues.

hoy te miraste en el espejo
y te fuiste triste estabas sola
y la luz rugía el aire cantaba
pero tu amado no volvió

enviarás mensajes sonreirás
tremolarás tus manos así volverá
tu amado tan amado

oyes la demente sirena que lo robó
el barco con barbas de espuma
donde murieron las risas
recuerdas el último abrazo
oh nada de angustias
ríe en el pañuelo llora a carcajadas
pero cierra las puertas de tu rostro
para que no digan luego
que aquella mujer enamorada fuiste tú

te remuerden los días
te culpan las noches
te duele la vida tanto tanto
desesperada ¿adónde vas?
desesperada ¡nada más!

"Esta lúgubre manía de vivir"
Poesía Completa.
A.Pizarnik
Edit. Lumen
España

Alejandra Pizarnik escribió una obra íntima, asustada, dolorosa y, a veces, con un tamiz onírico que propició que algunas voces la considerasen una autora cercana al surrealismo. De la misma manera que su turbada vida amorosa y lo desgarrado de su lenguaje han convidado a decir de ella que reescribió la tradición romántica. Pero Pizarnik no se limitó a redibujar tradiciones aprendidas, sino que pintó de matices grises un mundo personal y único, habitado sólo por ella y su inseparable sombra.

En el aspecto formal, la poesía de Alejandra Pizarnik es escueta, libre, transgresora. No conoce fidelidad alguna a la métrica clásica ni debe de respetarla, pues crea en su lenguaje y en su ritmo el mensaje mismo que ella siente. Versos blancos, prosa poética y poesía en prosa se entrecruzan para dar lugar a una voz personal e íntima, ajena a cualquier tipo de formalidad. En su estructura se mezclan la realidad autobiográfica de sus sentimientos sinceros, con la expresión onírica de sus palabras. Adjetivos sorprendentes, contradictorios, repeticiones, juegos de lenguaje y aliteraciones poblan los versos de Pizarnik, como por ejemplo en el siguiente: "... es muro es mero muro es mudo mira muere." (La verdad de esta vieja pared, pág. 194). Como se puede comprobar también en este verso extraído del poemario, a menudo la autora no utiliza puntuación alguna en sus poemas.

En cuanto al vocabulario de la obra poética de Alejandra Pizarnik, fácilmente se observan una docena de palabras recurrentes para la autora: cansancio, mar, infancia, luz, sangre, pájaro, ser, barcos, viaje, irse, reloj, tiempo, espejo. Algunas de estas palabras podrían agruparse en bloques temáticos, como las que utiliza como metáforas del suicidio (barco, viaje, irse), y otras se desdoblan en palabras cercanas a los tópicos referentes a la muerte, como cuando "pájaro" se convierte en "cuervo". El léxico que Alejandra Pizarnik utilizó sufre un revés indiscutible en los poemas en prosa que escribió al final de su vida, ya en el sanatorio psiquiátrico. Allí, Alejandra escribía utilizando un lenguaje más violento, más directo, llegando a veces a la grosería.Intentar explicar el porqué de este cambio léxico sería entrar en la mera conjetura.

La poesía de Alejandra Pizarnik está marcada por tres grandes temas de los que se derivan subtemas. Los tres grandes temas que se desprenden de su poesía son los dobles, la pérdida de la infancia y la muerte. El tema de los dobles, del otro yo, es harto recurrente en la literatura de la segunda mitad del siglo XX y, de hecho, durante toda la historia de las letras. En la literatura española lo han tratado recientemente autores como Cristina Fernández-Cubas en su cuento El helicón, entre otros. Para referirse a él, Pizarnik utiliza términos como "sombra", "espejo", "este otro ser", e incluso habla a veces de "la niña". Esto nos enlaza con la infancia perdida de la autora, que lleva a Pizarnik a hacer referencia a Lewis Carroll en más de una ocasión en su poemario y que se traduce también en una preocupación tangible por el paso del tiempo y los relojes. Finalmente, diremos que Pizarnik trata obsesivamente el tema de la muerte y el suicidio, llegando a utilizar el tópico literario que compara la muerte al orgasmo y utilizando el máximo goce sexual como metáfora del fallecimiento.


Se debe destacar la labor de Ana Becciu a cargo de la edición de Poesía completa. Este libro no sólo incluye toda la obra publicada de la poetisa argentina, sino también todos aquellos textos inéditos que Pizarnik había guardado meticulosamente en carpetas, incluso alguno escrito en una servilleta de papel y el poema que se encontró escrito en un pizarrín de la autora cuando ésta falleció. La titánica tarea de Becciu se hace visible para el lector sobre todo al final, cuando comenta detalladamente el origen de los textos que se incluyen en Poesía completa y que no se habían publicado en ningún poemario anterior.


En resumen, una obra completísima que se erige como el mejor instrumento para descubrir la obra de Alejandra Pizarnik para aquellos que no la hayan leído nunca, y un pozo inmenso de información para los lectores que ya conozcan a la escritora. Especialmente recomendable para los amantes de la poesía vanguardista, sin cadenas formales, intimista y con reminiscencias lúgubres y góticas.

lunes, 12 de octubre de 2009


ASÍ COMO NO PODEMOS...

Así como no podemos
sostener mucho tiempo una mirada,
tampoco podemos sostener mucho tiempo la alegría,
la espiral del amor,
la gratuidad del pensamiento,
la tierra en suspensión del cántico.


No podemos ni siquiera sostener mucho tiempo
las proporciones del silencio
cuando algo lo visita.
Y menos todavía
cuando nada lo visita.

El hombre no puede sostener mucho tiempo al hombre,
ni tampoco a lo que no es el hombre.

Y sin embargo puede
soportar el peso inexorable
de lo que no existe.

Roberto Juarroz

Reseña biográfica:

Poeta argentino nacido en Coronel Dorrego en 1925 y fallecido en 1995.
Graduado en Bibliotecología y Ciencias de la Información en la Universidad Nacional de Buenos Aires, se especializó en la Sorbonne, y desde entonces fue ensayista, traductor y crítico literario, colaborando en diversos medios de su país y del extranjero.
Miembro de número de la Academia Argentina de Letras y catedrático universitario por más de treinta años, recibió numerosos premios y distinciones, entre los que se destacan, el premio Jean Malrieu de Marsella, y el premio de la Bienal Internacional de Poesía, en Lieja, Bélgica,
en 1992. ©
http://amediavoz.com/juarroz.htm




"..Tú seguirás allí desnuda como tú
y yo seguiré aquí desnudo como yo.."

R.J.

lunes, 5 de octubre de 2009

Alejandra Pizarnik y la Resistencia al Lenguaje

Y qué deseaba yo?
Deseaba un silencio perfecto
Por eso hablo.

El silencio constituye el lugar idílico, soñado, en que se liberaría de la búsqueda infinita, de la eterna cadena ansiosa de sustituciones que describía Lacan, en el que las palabras pueden reencontrar su significado perdido a través del paso por la cultura, por los distintos hombres, que al usarlas, las han cargado de significados que no les pertenecen y que las desvirtúan.

Si el lenguaje la apartaba del mundo, entonces, el único lugar donde se podía vivir en paz era el silencio.

Pero el silencio es cierto. Por eso escribo
Estoy sola y escribo. No, no estoy sola
Hay alguien aquí que tiembla.


Extraído de un trabajo realizado por:
Carolina A. Navarrete González
Pontificia Universidad Católica de Chile





Solamente en las noches, poema de Alejandra Pizarnik.

escribiendo
he pedido, he perdido.

en esta noche en este mundo
abrazada a vos,
alegría del naufragio.

he querido sacrificar mis días y mis semanas
en las ceremonias del poema.

he implorado tanto
desde el fondo de los fondos
de mi escritura.

Coger y morir no tienen adjetivos.